
Ese color me cautiva
por lo bien que le sienta
a mi chica.
Es un placer
poder pasear
por la mañana
y soportar parte
de su carga.
Escuchar sus logros,
que no son pocos.
Ofrecerle mi compañía,
aunque sé
que no la necesita…
por detalles así
merece la pena vivir.
M. Godúver










