
otros manjares y polvorones
he salido a que me dé el aire
y ha sido impresionante.
Me doy un paseo y miro, se acerca,
me sorprende una enorme luna llena.
Se aproxima hasta mi acera,
me susurra unas frases y vuela.
M. Godúver
En agradecimiento a quienes nos legaron o legan sus escritos, de manera especial a mis maestr@s. Me vienen a la memoria tantos y tantos cuadernos escritos a lo largo de mi vida ... ¡compañeros de viaje!



Ese color me cautiva
por lo bien que le sienta
a mi chica.
Es un placer
poder pasear
por la mañana
y soportar parte
de su carga.
Escuchar sus logros,
que no son pocos.
Ofrecerle mi compañía,
aunque sé
que no la necesita…
por detalles así
merece la pena vivir.
M. Godúver

Frente a la vejez
no hay nada que hacer
“a todos nos llega
y al que no,
la vida le cuesta”
Hoy he visto
dos señoras viejas
en el vagón
y como hablaban
en tono alto
podía escuchar
su discurso
sobre este mundo.
Conversaban amargadas
con cuerpos entristecidos…
te quitaban las ganas.
Entraban y salían
de todas las edades,
algo nos caracteriza:
ser de la misma clase.
M. Godúver







Una de las sillas
ha quedado vacía.
Existen tantos problemas
que cualquiera los cuenta.
A veces sentimos
tan cerca
la sinrazón:
es como un comezón
que nos congela la risa
y nos quita la vida.
Si las adversidades
nos llegan
es mejor llevarlas
con calma
para no soportar
más carga.
M. Godúver

Hoy la luna era un susurro
y he escuchado la llamada
de esa pena que me arrastra.
Sueño con ir a abrazarla
y llegar a su morada.
¡Añorada utopía,
impensable rutina!
M. Godúver

Rubens
En un instante plácido
de la tarde, casi pura,
la luz invade la estancia
a través de la ventana
y permite la lectura
del libro en su mano.
Desde otro ángulo…
la pienso de vez en cuando
y siento como en un arrebato
las vivencias de antaño.
Lo más hermoso sigue intacto,
permanece en silencio, velado.
M. Godúver
¡Música en mis oídos,
compruebo el sentido!
El arco iris en el firmamento
me transmite algo nuevo.
Este sabor en mi paladar
confirma el gusto que da,
el perfume de su cuello
me ha transportado al cielo.
Cuando acaricio su mano
constato cuánto la amo.
Y según aquello del sexto
ya he cometido adulterio.
M. Godúver





